Manejo de camillas

Jueves, 2 Octubre   

Una vez que tenemos al paciente sobre la camilla, colocaremos las correspondientes correas que lo mantendrán sujeto a la misma y comenzaremos a trasladar a conjunto hacia la ambulancia. Pero no siempre es sencillo y, en muchas ocasiones, no se realiza correctamente.

En primer lugar, el sentido de la marcha será con la cabeza por delante. Cuando la camilla tenga asideros longitudinales, la colocación de los socorristas serán el de atrás mirando a la cabeza de la víctima y a la espalda del socorrista de delante.

En las camillas que no posean asideros longitudinales, se necesita movilización desde los laterales con, al menos, cuatro porteadores.

Los socorristas no deberán llevar el paso cambiado con el fin de evitar movimientos excesivos. Se levantarán al unísono según las órdenes del socorrista de atrás, levantando la camilla en posición de cuclillas y haciendo fuerza con las piernas, sin usar los músculos de la espalda con el fin de evitar daños lumbares.