Como es el manejo de una fractura cerrada
Viernes, 15 Agosto 
En caso de una fractura cerrada y en ausencia de medios de diagnóstico a través de radiología, se debe inmovilizar al paciente en una posición anatómica, cuidando siempre que se permita una buena circulación hacia la parte distal del miembro afectado y cuidando también que haya integridad neurológica y enviarlo al lugar más cercano donde se pueda corroborar si existe o no una fractura.
La posición anatómica es la posición en que las fuerzas musculares que controlan los movimientos del miembro, están tanto en flexión como en extensión cero.
Es decir, el miembro está en un grado de movilidad y fuerza neutro. La posición anatómica no se debe relacionar con una posición a favor de la gravedad, menos en los miembros superiores, que son miembros que no tiene un contacto con una superficie. La posición anatómica de los miembros superiores es de noventa grados en la flexión de codo y un punto medio de giro en el antebrazo o prono supinación.
Esta extraña palabra se proviene de dos vocablos latinos. Supinar, significaba pedir y es la posición de la palma de la mano y el antebrazo hacia arriba en actitud de pedir. Pronación significaba aprobar, y era cuando los monjes aprobaban algo poniendo la palma de la mano y el antebrazo hacia abajo sobre la cabeza de los fieles. Entonces la posición media entre las dos posiciones es ni la palma hacia arriba ni hacia abajo. Esa es la posición anatómica de los miembros superiores.
Los medicamentos que se suministran en los casos de fracturas cerradas, donde no hay exposición ósea con el exterior se manejan inicialmente con analgésicos. Se presume que el trauma no tiene porqué contaminarse, lo importante en este momento es disminuir el dolor y suplir el sangrado que se produce por dentro; esto se logra con soluciones salinas o sueros.
